Casa > Blog De Andrew > Adviento: Aflicciones y Luchas por las Almas

Adviento: Aflicciones y Luchas por las Almas –

“Quizás lo que más necesitamos las personas modernas es que seamos estremecidos genuinamente…  Dios permite que esta gran agitación ocurra en toda la tierra…  Este es el primer mensaje del Adviento: antes del fin, el mundo se estremecerá”.   Padre Alfred Delp

“La venida de Jesús es una noticia intimidante para todas las personas con conciencia”, dice Dietrich Bonhoeffer.  El Adviento nos despierta.  En vez de tranquilizarnos para dormir con una buena alegría, podemos despertarnos con las luces eléctricas que irradian del gris.  Dios nos llama a brillar para salvar muchas vidas.

Así ocurrió en nuestra Conferencia de Género en Manila.  Entre la Fiesta de San Andrés y el

primer Domingo de Adviento, cientos de nosotros llenamos un salón en el centro de la ciudad y nos comprometimos nuevamente con Jesús y Su verdad para la humanidad en medio de un impulso nacional para esclavizar a los ciudadanos garantizando “los derechos a la expresión de género”, también conocido como el desafío a tu naturaleza y conjurar un falso Yo.  Filipinas está preparada para convertirse en el primer país de Asia en aprobar una ley que otorga un trato preferencial al movimiento LGBT+ en constante expansión, mientras que impone castigos extremos a cualquiera persona que “cree un ambiente emocionalmente angustioso” que “resulte en la pérdida de la autoestima” para cualquier persona que enfrente un quebrantamiento de identidad.

El proyecto de ley está diseñado expresamente para silenciar a cualquier pastor, padre de familia o amigo que proyecte una visión de la integridad de género para los seres queridos tentados por una serie de identidades falsas.

Jesús nos suscita a quienes hemos muerto a estas soluciones y ahora vivimos para Él.  No podemos celebrar el callejón sin salida de sexualizar nuestras heridas y necesidades no satisfechas.  En verdad, nosotros lloramos, nos lamentamos y clamamos pidiendo una verdadera justicia.  Una congresista piadosa nos imploró que oráramos y lucháramos para que se retrasara el proyecto de ley que golpeó a la cámara baja 187-0 y está programado para presentarse ante el Senado a mediados de diciembre.  Los senadores sabios están trabajando arduamente para este retraso a fin de ganar tiempo para despertar a la Iglesia —el gigante distraído y adormecido de Filipinas.

El Espíritu Santo honró nuestro encuentro; Su Presencia provocó un nuevo arrepentimiento y muchas lágrimas en cuanto a este engaño y los adulterios tradicionales que abrieron paso a esta psicosis del arcoíris.  Más que nada, nosotros derramamos nuestros corazones por una generación que está siendo sepultada por identidades falsas.

Yo recordé a San Andrés, cuyo don para nosotros como el primer apóstol fue una fe profunda y sencilla de un niño en Jesús y un impulso evangelístico inmediato.  Habiendo contemplado al Cordero, el dirigió a su hermano Pedro a Jesús, declarando “Hemos encontrado al Mesías” (Jn 1: 35-42).

San Andrés me recordó que nuestro avance filipino no fue primero sobre política, Teología o Psicología —fue por las personas condenadas a morir a menos que las personas misericordiosas, dotadas de una verdadera visión, las guíen a Jesús.  Entremezclados en nuestro encuentro se encontraban personas conocidas como transgresores de los roles de género, con los ojos muy abiertos, junto con fieles amigos.  “Ellos” son nosotros — maravillosas personas heridas que permanecerán como esclavos hasta que descubran al Padre quien solo tiene el poder para confirmarnos como Sus hijos e hijas (Gál 4: 3-7).

“Cuando comiencen a suceder estas cosas, cobren ánimo y levanten la cabeza, porque se acerca su redención” (Lc 21:28).

Download PDF

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*