Casa > aguas vivas > ¿Buenas Nuevas?

Jesús es las buenas nuevas para los quebrantados sexuales.  Como un mero miembro Suyo, profundamente defectuoso, me quedo corto.  Supongo que eso explica el título de nuestros próximos 40 días de oración: “Convirtiéndonos en las Buenas Nuevas”.  Comenzamos admitiendo un amor limitado por los seres queridos difíciles y luego buscamos convertirnos en representantes más aptos de Jesús para ellos.  ¿Nuestra oración? “Jesús, haznos más como Tú mismo hacia _____________”

Annette y yo nos sentimos vapuleados ayer por una serie de cosas difíciles.  Ambos experimentamos una especie de embotamiento fastidioso que desviaba la luz de Jesús en vez de atraparla e irradiarla.  Cuando pasé junto a la casa de mi vecino identificado como “gay”, sentí el impulso del Espíritu de tocar la puerta una vez más, escuchar sus tribulaciones (muchas) y darle un poco de aliento inspirado por el Espíritu.  Me resistí al impulso.  Absorto en mí mismo, le di al enemigo lo que quería al estar de acuerdo con lo que ya me es conocido: “Soy un desastre, no digas nada, no hagas nada, la brecha es demasiada ancha, el puente demasiado lejos, etc.”.  Comienza el avivamiento sin mí.

Gracias a Dios por la santa convicción.  Yo vivo por estas palabras de Santa Faustina: “El conocimiento de mi miseria me libera para conocer la inmensidad de Tu misericordia”.  No hay ningún valor en negar el alma abatida o reflexionar sobre la bien merecida melancolía de uno.  ¿Cuánto mejor ofrecer el alma atribulada a Jesús quien siempre espera la oportunidad de amarnos?  Nosotros podemos entregar la miseria a cambio de un tierno cariño; Él transforma un espíritu de pesadez en algo agradecido, humilde, fragante en su quebrantamiento en vez de autoconsumido y lastimoso.  ¡Señor, consúmenos con Tus misericordias, bien dirigidas a nuestros temores y frustraciones!

En el levantamiento, mi corazón se sensibiliza por ese vecino.  Si nosotros los fieles podemos ser ralentizados, incluso detenidos, por nuestro mundo desordenado, ¿cuánto más difícil es para los que están alejados quienes se ven sacudidos por cada tormento? Nosotros podemos ofrecer nuestras pequeñas pruebas a Jesús en su favor Él misericordiosamente expandirá el dominio limitado de nuestros corazones.  “¡Amplía el lugar de tu tienda!”, ordena el profeta.  La misericordia de Jesús lo hace así; nosotros descubrimos que hay más espacio en la posada.

Oremos juntos para que nos convirtamos en las buenas nuevas, que las dificultades puedan producir un espíritu de hospitalidad para los hijos e hijas rebeldes.  Quizás ellos secretamente anhelan regresar a casa.  Convirtámonos en las buenas nuevas para ellos, comenzando el 16 de octubre.  Soliciten la guía de oración de 40 días “Convirtiéndonos en Buenas Nuevas” en Amazon o el Ministerio Desert Stream.

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