Casa > aguas vivas > El Ardiente y Gozoso Evangelio

The-Joyful-Fiery-Gospel

 

 

 

 

 

 

 

“Dios infunde el alma y le prende fuego con el Espíritu del Amor”

San Juan de la Cruz

Mi corazón arde con esperanza. Después de una semana avivada con historias tras historias del amor sanador de Dios en las vidas de personas heridas por la homosexualidad, yo soy un creyente: el amor ardiente de Jesús vuelca las afirmaciones de aquéllos que insisten en que “los homosexuales no pueden cambiar”. La verdad del Evangelio es infinitamente superior. Jesús libera a las personas cautivas por el deseo hacia el mismo sexo: los libera de los acontecimientos vergonzosos y creencias que inspiraron las inclinaciones, los libera de los hábitos sensacionales que lo esclavizan a uno a la lujuria, los libera del Fariseo y los libera de los amedrentadores seculares que quieren imponer la homosexualidad crónica como el destino de uno.

Nuestro tercer encuentro de Restored Hope Network en Portland, Oregón comenzó en la Fiesta del Sagrado Corazón: la devoción al ardiente y misericordioso corazón de Jesús que inspiró a Santa Faustina y la Divina Misericordia (una devoción muy querida en el Ministerio Desert Stream). Entre las personas que salieron de la atracción hacia el mismo sexo quienes dieron testimonio del progreso constante e inspirado en la castidad y la complementariedad de género, yo fui testigo una y otra vez del poder del sagrado corazón de Jesús: el amor ardiente que supera a todos los otros amores, una intimidad tan intensa y profundamente personal que uno es provocado por el Amor Mismo a entregar todo y comenzar de nuevo con Cristo Mismo como el guía de uno. ¿No es éste el fruto del Evangelio gozoso que el Papa Francisco, citando a Benedicto, exaltó cuando describió a ese Evangelio “no como una idea ética o noble, sino… una Persona”, que ofrece a nuestras vidas heridas “un horizonte abierto y dirección decisiva”?

Al escuchar a docenas de personas reunidas procedentes de todo el país y más allá, yo fui testigo de esta llama de Amor que en verdad había abierto sus horizontes y les había otorgado una dirección clara. ¡Eso es nada menos que una serie de diversos encuentros con Aquél que hace nuevas todas las cosas! Esta reflexión sobre el Sagrado Corazón nos ofrece un vistazo de lo que sucede en los corazones de los hombres y mujeres, quemados por la homosexualidad, quienes descubren la mayor pasión del amor de Dios por ellos, un amor que todo lo consume.

“Lo que más me impacta al contemplar el Sagrado Corazón de Jesús son las llamas que consumen y lo rodean. Estas llamas misteriosas no pueden ser contenidas, ni siquiera en ese ardiente Corazón; se escapan a través de la herida, pasan alrededor de la Cruz y entre las espinas, penetrándolo por completo. En una palabra, se trata de un corazón ardiente, un corazón inflamado. ¿Y cuál es este fuego sagrado que consume el Corazón de Jesús? ES EL AMOR ARDIENTE QUE ÉL TIENE POR NOSOTROS. ‘He venido a traer fuego a la tierra, y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo!’ (Lc 12:49)” Padre Martin Berlioux

Yo fui testigo del encendido de ese fuego durante nuestra semana juntos. Un enorme tronco fue echado en el fuego por el estreno (en nuestra conferencia) de un nuevo largometraje expertamente dirigido por mi amigo David Kyle Foster. Titulada “Y Eso Eran Algunos de Ustedes”, la película cuenta con una docena de historias de hombres y mujeres cuyo destino homosexual fue consumido por el fuego del amor divino. Yo recuerdo a Christie, una brillante mujer confundida en cuanto a su género cuyo entrenador de remo en Stanford la invitó a volver a Cristo y una nueva vida; Jim quien a los 10 años comenzó a imitar películas pornográficas con sus amigos de la escuela primaria y cuya vida cambió por un amigo que le imploraba que entrara en su comunidad de fe donde Jesús fue transformando vidas; Maité cuya crianza católica se vio socavada por el juego sexual con una chica mayor que la condujo a todo, excepto a Jesús. Desesperada, ella asistió a una reunión católica llena del Espíritu que fue el comienzo de una nueva vida.

Yo escribo esto para mis hermanos católicos en particular: si queremos que el Sagrado Corazón de Jesús arda e ilumine las vidas oscuras de quienes más queremos, entonces debemos movilizar nuestras comunidades para proporcionar vías vivificantes, alentadoras, cautivantes para aquéllos que van tropezando en nuestro paisaje confuso y diabólico. “Y Eso Eran Algunos de Ustedes” presenta más a evangélicos que católicos porque, francamente, los evangélicos han hecho un mejor trabajo que los católicos en facilitar comunidades transformadoras de vida para los jóvenes que se están apartando del pecado homosexual. ¡Pongámonos al día! Tenemos una profunda herencia en nuestra comprensión moral y lo más importante, en nuestra confianza en Aquél que hace nuevas todas las cosas a través de Su cuerpo quebrantado ofrecido a nosotros.

Renovemos nuestros esfuerzos para crear espacio en nuestras parroquias para sanar a la comunidad: lugares de encuentro real entre Su Sagrado Corazón y los corazones quebrantados de personas que se ajustan a una imagen que no es la de Cristo. Tus hijos y los suyos te agradecerán este esfuerzo. ¡Ánimo! Su corazón sagrado está en llamas y es eficaz en el amor para transformar a las personas con AMS.

“¡Qué ganas tengo de encontrar las palabras adecuadas para despertar el entusiasmo por un nuevo capítulo de evangelización lleno de fervor, gozo, generosidad, valentía, amor ilimitado y atracción! Sin embargo, me doy cuenta de que ninguna palabra de aliento será suficiente a menos que el fuego del Espíritu Santo arda en nuestros corazones”.
Papa Francisco (EG 261)

Download PDF