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El Verde Fresco que Surge de la Tierra Quemada

“Él será como fuego de fundidor… Entonces el Señor tendrá un pueblo que traerá ofrendas en justicia” (Mal. 3: 2, 3)

Yo había visto la visión meses atrás: un campo ennegrecido, todavía humeando.  Una mujer profética que no sabía nada de la consumación de muchas relaciones preciosas debido a mi compromiso Católico en el año 2011 definió el cuadro.  Antes de la visión, me sentía solo en mi sufrimiento.  Cuando ella lo dio, empecé a ver la voluntad soberana de Dios en estas pérdidas.  Él me estaba refinando para una nueva temporada.  Yo pensé en lo que dijo Juan el Bautista acerca de Cristo: “Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego, y la paja la quemará con fuego que nunca se apagará” (Mt 3:11, 12).

Lo que emerge del fuego se hizo evidente durante nuestra primera Capacitación Aguas Vivas en Polonia la semana pasada.  Después de varias visitas a este país más Católico (quizás el más devoto de toda Europa), y en solidaridad con nuestros queridos directores de Aguas Vivas de Lituania (Vilma Kaveline) y Francia (Werner Loerschter), Abbey Foard, Ann Armstrong y yo ayudamos a lanzar el avance más estratégico que yo jamás haya presenciado en un país decidido a lanzar Aguas Vivas.

¿Qué hizo diferente a esta capacitación? ¿Podría haber sido el equipo de adoración de 15 miembros cuyas voces se combinaron para romper las fortalezas de incredulidad y desesperación cada vez que nos reuníamos? ¿Era el equipo humilde e inteligente de los líderes polacos de grupos pequeños que servía a cada miembro con compasión y agudeza espiritual? ¿Fueron los 8 sacerdotes católicos polacos quienes se unieron a nuestro equipo de líderes y que modelaron cómo ejercer la autoridad espiritual a través de la propia humanidad vulnerable?  Por primera vez, me di cuenta que un sacerdote podía inspirar el crecimiento en la castidad a través de la revelación personal (en vez de recordatorios doctrinales).  Nosotros conocemos la verdad; vivir la verdad es donde todos tropezamos, incluyendo a los sacerdotes.

Quizás el liderazgo del Padre Joseph tuvo que ver más con este avance.  Él es muy respetado en todo el país y construyó una sabia estrategia desde el principio formando grupos en ciudades claves y atendiendo bien a sus equipos de líderes.  Él trabaja conjuntamente con los obispos para asegurar que cada grupo sea deseado y protegido.  Un sacerdote local se sienta en cada equipo.  Comprensiblemente, el interés en nuestra capacitación era alto.  Convencimos al Padre Joseph de limitar los asistentes a 100 y el registro estaba lleno y se procesó hace tres meses.  Para nosotros, un pequeño milagro.

En realidad, el poder y la cohesión de la Iglesia Católica en Polonia es el milagro.  La resistencia de Polonia a lo largo de su turbulenta historia está anclada en la Iglesia, que ha sido un padre luchador y una madre edificante para la dignidad polaca.  El país dejó de existir durante cien años cuando tres imperios la dividieron y la conquistaron; el baño de sangre de la Primera Guerra Mundial le dio su independencia nacional, la cual fue destrozada en la Segunda Guerra Mundial cuando Rusia y Alemania la equilibraron y luego la sometieron al dominio comunista.  La Iglesia la unificó e inspiró durante esas décadas oscuras.  Ahora Polonia emerge como la joya de Europa del Este, por lo cual la mayoría de los ciudadanos dan a Dios la gloria.  ¿Es Jesús, a través de Polonia, la esperanza de Europa?

Una tierra quemada, de la cual reverdece la esperanza.  La primera noche de la capacitación, Dios me recordó el campo ennegrecido que vi meses atrás.  Sólo que esta vez vi hileras de arbolitos que salían del suelo.  Bien atendidos por un grupo y un sacerdote, cada miembro de Aguas Vivas representa un arbolito.  Qué privilegio asociarse con el Padre Joseph y sus amigos para mostrar el esplendor de Jesús.  Que aumentemos la fecundidad de Su Iglesia.  Que seamos testigos confiables de Jesús para una nueva generación de europeos.

“¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha está madura” (Jn 4:35)

 

 

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