Casa > aguas vivas > Golpe del Hijo

200203934-001

“En seguida el Espíritu lo impulsó a ir al desierto, y allí fue tentado por Satanás durante cuarenta días. Estaba entre las fieras, y los ángeles le servían” (Mc 1: 12, 13).

La Cuaresma nos expone, nos pone al desnudo. Este año, Jesús preparó a nuestro grupo de Aguas Vivas para seguirle hacia el desierto reuniéndonos en una sesión de todo un día para el Día de San Valentín. Algunos lloraron mientras consideraban el estado doloroso de sus vidas estancadas como solteros o sus vidas angustiantes como casados.

Nos preguntamos: “¿Es Jesús realmente suficiente para nosotros?” Hablamos y oramos juntos acerca de los buenos dones que Él está redimiendo; consideramos lo que significa convertirse en ofrendas auténticamente castas y expiatorias que confirman, no confunden, la dignidad de los demás.

Reconocimos las ideas burdas y perversas del romance mundano (¿“50 Sombras de Gris”, todo el mundo?) que alcanza un punto culminante en el Día de San Valentín; estas idolatrías nos impulsan luego se burlan de nosotros por caer como presas una vez más al mito de que otra persona puede salvarnos. Tentados de nuevo, sentimos el dolor y nos preguntamos: “Jesús, ¿eres Tú realmente suficiente?” Él nos responde con la Cuaresma, una invitación a seguirle a Él en el desierto.

Él va delante de nosotros. Sabemos en teoría que Él ya ha conquistado al tentador e hizo que “la arena ardiente se convirtiera en estanque” (Is 35:7). No importa: Él nos pide que vayamos donde no hemos ido antes, que nos alejemos de cualquier cantidad de distracciones ruidosas para estar cara a cara con Aquél. Aunque es posible que antes hayamos tomado en serio la Cuaresma, nunca nos hemos enfrentado a estos demonios en este desierto en el invierno del 2015. Nuestro mundo ha girado una vez más y corremos el riesgo de transformarnos en otra sombra de gray a menos que le permitamos a Él que nos refine.

Él lo hace permitiéndonos que enfrentemos nuestros corazones y le preguntemos a Él: “Jesús, ¿eres Tú realmente suficiente? Si mi soltería no cambia, o si mi matrimonio no mejora, ¿confiaré aún en Ti como el amante de mi alma? ¿Me aferraré a Tu llamado a seguirte siendo fiel a Ti y a los demás en mis pensamientos más íntimos, incluso cuando se multiplican las vías de acceso para el adulterio?”

El desierto de Jesús está lleno de bestias salvajes que buscan atacar nuestras hambres más profundas, y ángeles que nos instan a orarle a Aquél; es un lugar donde nuestra soledad queda expuesta y donde sólo Dios puede llegar a ser suficiente para nosotros.

Download PDF