Casa > Blog De Andrew > La Complicada pero Gozosa Pascua

La Complicada pero Gozosa Pascua – 

Me desperté de un sueño intermitente, afectado por el desfase horario y ya crítico de las cosas que me esperaban en la misa de la mañana.  Respondí con una oración pidiendo humildad y tolerancia de las cosas que me desagradan como los congregantes taciturnos y la música poco inspiradora.  Después de todo, ¡es Pascua!  Jesús atraviesa las paredes y le dice a la gente que le quiten las manos de encima, y luego insiste en que pongan sus manos sobre Él —todo tipo de cosas complicadas e impredecibles.

Yo me encogí un poco cuando miré a la animadora de canto de la mañana.  Aunque sus intenciones eran excelentes, su voz me lastima.  Mientras se preparaba para el himno procesional, ella parecía sacudida como un buceador mirando hacia la piscina y dándose cuenta de que ésta puede no ser lo suficientemente profunda.  Pero ella se mantuvo firme y pronto se unió a la voz desbordante de un pastor visitante cuya alegría de servirnos esa mañana superó todo lo demás.

Su gran exuberancia nos invitaba a todos a celebrar: Jesús está vivo, y eso lo cambia todo.  Como mi espíritu crítico.  Escuchar a la animadora de cantos y al pastor hacer un ruido alegre al mismo tiempo me deleitaba y condenaba.  Dios es mucho más grande que mi crítica sarcástica.  Él quiere derribar nuestras defensas, caminar a través de nuestras paredes y despertarnos para cooperar con Él en apaciguar las defensas de los demás contra el Único y Santo Jesús.

El pastor sonreía de oreja a oreja mientras nos rociaba con las aguas de purificación (un ritual católico genial para los varios domingos de Pascua); ¡yo obviamente necesitaba renovar mis votos bautismales ese domingo! Y descubrí que si cantaba junto con la animadora de canto durante el ofertorio no podía permitirme criticarla.  El pastor sermoneó poderosamente sobre cómo la comunidad está esencialmente para captar la esperanza de una vida nueva —contemplamos juntos al Único glorificado.  Yo estaba orgulloso de estar allí.

Yo salí de la iglesia gozoso y expectante.  Yo quería dar nueva vida.  Más tarde me encontré con un hombre al que conocí hace unos años.  En ese momento, me anunció con bastante arrogancia que era un “cristiano gay” con un nuevo novio.  Las cosas le habían ido mal: por sus pocas palabras y por su comportamiento, pude ver que él estaba sufriendo.  Aunque al principio él no me reconoció, yo sí lo reconocí y le dije cosas específicas de que yo no había dejado de orar por él en los últimos cinco años.  Él quedó sin palabras y con los ojos llorosos.

El Jesús complicado y gozoso está actuando.  Atraviesa tú los muros con Él.  Es Pascua y eso lo cambia todo.

 

Download PDF

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*