Casa > Blog De Andrew > ¿Por Qué Ayunar?

¿Por Qué Ayunar?

Comenzamos nuestros 40 días de oración y ayuno este miércoles 11 Octubre.  Juntos buscamos convertirnos en las buenas nuevas para las personas vulnerables al falso ‘mapa’ LGBT+ mientras ellos tratan darle sentido a quiénes son ellos.  Sólo Jesús a través de Sus miembros puede aclarar su verdadera identidad.  Nosotros oramos y ayunamos para convertirnos en mejores aclaradores.

¿Por qué ayunar?  En pocas palabras, ayunamos para orar más eficazmente.  San Pedro nos insta a “mantenernos sobrios y con la mente despejada para orar bien” (1ª P 4: 7).  El ayuno implica soltar cosas que nos distraen de unirnos con Jesús en la fe y orar de acuerdo con el Espíritu del Padre y el Hijo.

Cualquier acto de negación de uno mismo —aquellos hábitos particulares de “alimentación” que nos deleitan y nos embotan— es significativo en la medida en que oramos en su lugar.  En otras palabras, nos desconectamos a fin de recomenzar.

El ayuno generalmente es asociado con los alimentos: lo que necesitamos para vivir y tristemente, lo que usamos para sentirnos bien en medio del aburrimiento y la adversidad.  Podemos apegarnos a muchas de estas cosas: los alimentos, sí, pero también el alcohol, la televisión, los deportes, navegar por Internet, diversas expresiones de los medios de comunicación social, los juegos, ir de compras —nada malo con cualquiera de los anteriores pero todo mal cuando éstos invaden aquello que es más importante: el tiempo para el Señor.  La intimidad con Jesús es el antídoto para la ansiedad que experimentamos por un mundo caótico y la culpa que incurrimos por nuestra respuesta adictiva y sin oración a éste.

(Escojan el libro clásico sobre este tema, Adicción y Gracia, por el Dr. Gerald May).

Así que el ayuno puede aplicarse a cualquier hábito al que elegimos renunciar por un período determinado para buscar a Jesús y Sus propósitos.  En lugar de agarrar esa cerveza, esa dona, ese juego, ese iPhone, etc., abrimos nuestros corazones en silencio a Jesús.  Unimos nuestro dolor con Aquél quien se duele por nuestra causa.

A partir de la intimidad viene la autoridad.  Nosotros oramos fuertemente por nuestros seres queridos que están bajo la falsa ilusión de que pueden crear un “Yo” alejado de Jesús.  Nosotros luchamos por los hermanos y hermanas, hijos e hijas, padres y madres que están siendo apaciguados hacia falsas libertades.  Jesús le dijo a los amigos que lo cuestionaron por qué ellos no podían hacer íntegro (sanar) a un niño poseído por el demonio: “Esta clase de demonios sólo puede ser expulsada a fuerza de oración y ayuno” (Mc 9:29).

Yo no estoy insinuando que las vulnerabilidades morales son demonios.  Pero estoy declarando que el “mapa” LGBT+ por encontrar un “Yo” es completamente satánico, un bastión de pensamiento que ha engañado a las mentes de personas brillantes y poderosas que ahora están enseñando a otros así en el nombre de Jesús (Padre James Martin, etc.).  A través de la oración y el ayuno, nosotros como miembros de Cristo necesitamos despertar y declarar la verdad en oración sobre nuestros seres queridos perdidos, y sobre toda la Iglesia.

Nosotros debemos convertirnos en mensajeros de la claridad de Jesús en esta hora.  Destruye la intimidación demoníaca.  Rebosa con luz gloriosa por las personas que perecerán sin ella.

Yo les insto a que identifiquen y dejen de lado un hábito cuestionable durante 40 días y oren desde sus lugares usando esta guía devocional.  Esperamos poder orar con ustedes.

“Así, humildemente, debe corregir a los adversarios, con la esperanza de que Dios les conceda el arrepentimiento para conocer la verdad, de modo que se despierten y escapen de la trampa en que el diablo los tiene cautivos, sumisos a su voluntad” (2ª Ti 2: 25, 26).

 

 

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*